La edil de Servicios Sociales es partidaria de adoptar el modelo sueco en Madrid
EP/MADRID
La tercera teniente de alcalde y concejala de Empleo y Servicios al Ciudadano de Madrid, Ana Botella, anunció ayer que el Ayuntamiento de la capital de España pondrá en marcha próximamente un plan de choque contra la prostitución, actividad que ella no es partidaria de legalizar.
En la inauguración de unas jornadas sobre El tráfico de seres humanos y la prostitución, la edil popular también comentó que el objetivo de este seminario es analizar la ley sueca sobre prostitución, que penaliza al cliente de estos servicios. Desde 1999 en Suecia la compra o intento de compra por parte de un cliente de estos servicios es un delito que está penado con multas o cárcel hasta seis meses.
Añadió que la prostitución es una forma de violencia del hombre hacia las mujeres y los menores, y señaló que el cliente de estos servicios desconoce el grado de marginación y explotación que tienen que soportar las personas que se dedican a esa actividad.
También precisó que es necesario alertar sobre los destinos turísticos sexuales, y resaltó que la prostitución «es la esclavitud del siglo XXI», al tiempo que comentó que esta situación perdurará mientras haya hombres dispuestos a comprar y a vender mujeres y menores.
Junto a Botella estuvo el ministro Portavoz del Gobierno, Eduardo Zaplana, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid a la inauguración del seminario, organizado por el ayuntamiento en colaboración con la Embajada de Suecia en España y el Instituto Sueco. Botella comentó que Madrid no será destino fácil para proxenetas y mafias de prostitución, y adelantó que en los próximos meses el ayuntamiento pondrá en marcha un plan de choque contra esta actividad, aunque no desveló sus líneas generales.