La directora del área de Acción Social de Cáritas, Luisa Haro, denunció la "esclavitud" y la "explotación" a la que son sometidas muchas mujeres que ejercen la prostitución en las calles de Valencia, así como los "insultos" y el "maltrato" que en ocasiones reciben por parte de sus clientes o de las mafias que las controlan.
PANORAMA-ACTUAL - 24/01/2005 17:24 h.
Haro, junto a la concejal de Bienestar Social e Integración del Ayuntamiento de Valencia, Marta Torrado, presentó la Memoria de 2004 del Programa Integral de atención a las personas que ejercen la prostitución en las calles de Valencia.
Según la Memoria, durante 2004 fueron atendidas por primera vez un total de 61 mujeres que ejercían la prostitución, la gran mayoría procedente de Nigeria y Centroeuropa y con edad media de 22 años, especialmente en las zonas del marítimo (Nazaret, La Punta y el Puerto), Velluters y la estación de autobuses.
Con estas mujeres, Cáritas ha realizado una labor de calle, con un total de 2.471 atenciones, casi el doble que en el año 2003, así como servicios en materia sanitaria, jurídica, formativa laboral y de crecimiento personal.
La dirigente de Cáritas afirmó que resulta "muy doloroso y duro" que sólo se "carguen las tintas" en las mujeres y "siempre se hable de ellas con desprecio" cuando se habla de prostitución, ya que, según indicó, "si no hubiera clientes no habría prostitución".
"Es una hipocresía social que sólo se penalice a la mujer y a no al enriquecimiento que su explotación ofrece", afirmó Luisa Haro, quien agregó que "se mueve gran cantidad de dinero con la esclavitud y explotación de estas mujeres".
Haro explicó que se ha detectado que a estas mujeres "las insultan y maltratan" y aunque tienen miedo a denunciar "si se han presentado denuncias y se les ha ayudado a fortalecerse como personas dándoles apoyo psicológico".
"La vida de estas mujeres es muy dura", afirmó la directora del área de Acción Social de Cáritas, quien señaló que faltan recursos para tener casas de acogida para ellas, ya que no pueden entrar en las mismas al no reunir los requisitos que la Administración pide para poder hacerlo.
Haro consideró necesario "mover a la sociedad civil para que sepan que en una sociedad cada vez más libre hay muchas mujeres que deben pasar por la esclavitud y la explotación de la venta de su cuerpo, y eso es una falta gravísima para la dignidad de la persona".
Torrado destacó el trabajo de calle que realiza Cáritas con las mujeres que ejercen la prostitución, y señaló que gracias al trabajo de siete personas (trabajadores sociales, abogados o mediadores de salud) y diez voluntarios pueden llegar a estas mujeres "hablarles de tú a tú e informarles de los recursos que tiene la Administración".
El objetivo de estas actuaciones, según Torrado, es intentar reinsertar a estas mujeres, que llegan a España desde sus países de origen "engañadas y explotadas por mafias", y explicó que para ello Cáritas realiza una importante labor en Nigeria para informarles de que "van a encontrar muchas dificultades en nuestro país".
Este programa, que se inició en 2001, recibirá este año una ayuda de la Administración de 86.912 euros, de los que 22.542 son aportados por el Ayuntamiento de Valencia y el resto por la Generalitat, aunque cerca del 60 por ciento de las aportaciones que recibe Cáritas es de donantes voluntarios.
Luisa Haro también destacó el apoyo que reciben desde la Delegación de Gobierno de la Comunidad Valenciana, que aunque no aporta cantidad económica ofrece algunas facilidades para permitir la regularización de estas mujeres.