Según indicaron las ediles responsables de los departamentos de Igualdad, Carmen Ruiz, y Servicios Sociales, Encarnación Salmón, el estudio, que se elaborará en los próximos seis meses, estará dirigido por la psicóloga de ACCAS Azucena Aja, con el objetivo de "acercarse lo más posible a este colectivo", teniendo en cuenta que la Asociación ya trabaja en este área prestando asistencia.
Las concejalas señalaron que el colectivo, mayoritariamente formado por mujeres, tiene "una vulnerabilidad extrema". "Son casi proscritas de la sociedad y sufren todo tipo de penalidades", entre ellas, "la violencia de género", además del propio hecho de que, según consideró Ruiz, "el tráfico de mujeres es una forma perversa de violencia".
Para la realización de este estudio se emplearán 12.000 euros financiados por ambas concejalías. A través de este trabajo, ACCAS elaborará un listado de pisos de relax, dispersos por la ciudad, no cuantificados y de "difícil acceso", y realizará encuestas a un muestreo compuesto tanto por mujeres que ejercen la prostitución en ellos como en la calle.
De este cuestionario se espera conseguir datos como tipología, países de origen, lugares y modos de trabajo, etcétera.
Por otro lado, el estudio también contempla la realización de entrevistas en profundidad, con la intención de conocer "las necesidades de atención reales" de las prostitutas, derivadas de "la situación en la que viven" y las consecuencias "físicas, psicológicas y sociales" de su profesión.
Una vez obtenidos todos los datos, las concejalías de Igualdad y Servicios Sociales colaborarán en el diseño de un plan en el que se dispondrán "recursos y ayudas" destinados a este colectivo, para "mejorar su calidad de vida y bienestar", porque "ellas también son santanderinas".
Con todo, "no se pretende decirle a nadie lo que debe hacer", dijeron, refiriéndose al abandono de la prostitución, sino que esa es una decisión que "debe ser tomada" por ellas mismas.