Es un tema del que no se habla abiertamente pero que de sobra se conoce en Jaén. Algunas zonas del centro, como el Parque de la Victoria y los alrededores de la Estación de Autobuses, son el lugar donde numerosos hombres ejercen la prostitución. La mayoría son inmigrantes, gran parte de ellos marroquíes, que se ganan la vida vendiendo su cuerpo a otros hombres. Al igual que ocurre con la prostitución femenina, el vacío legal sobre esta actividad no causa motivo alguno para detenciones o medidas judiciales, siempre que no se trate de menores o personas que ejercen la prostitución extorsionados por una red mafiosa. Sin embargo, en la prostitución masculina que se ejerce en Jaén se detecta falta de información y de atención médica que es la causa de la transmisión de numerosas enfermedades por contagio sexual.
Mientras que en el caso de mujeres prostitutas está mucho más controlado, el hecho de que los hombres no corran el peligro de quedar en estado hace casi inexistente el uso del preservativo. Sin él, ejercer la prostitución o ser usuario de ella puede convertirse en un problema de salud pública.
Para evitar la situación, la asociación de gays y lesbianas, Colega, prepara una campaña junto a la Delegación de Salud en la que pretende ofrecer una atención médica y de información sexual a los hombres que ejercen la prostitución. Gonzalo Serrano, presidente del colectivo, cuenta que ya han mantenido reuniones con el delegado de Salud, Juan Francisco Cano, y con varios técnicos de la Junta. Por ahora, la Delegación se muestra favorable a la implantación del programa, que empezaría a funcionar a principios del próximo año y ofrecería a los hombres información, así como atención médica.
Para Gonzalo Serrano es fundamental no dar la espalda a esta actividad, que en los últimos años está en auge y que afecta principalmente a la población inmigrante. «Hemos detectado que entre los hombres que se prostituyen existe un enorme desconocimiento sobre enfermedades de transmisión sexual y que la gran mayoría jamás acuden al médico para hacerse una revisión, quizá por el estado de ilegalidad en el que se encuentran», apunta.
Estudiar la actividad
La asociación hará un estudio de campo para conocer de cerca las características de la prostitución masculina en Jaén. Por lo que ya conoce, explica que la mayoría de los hombres que se prostituyen no son homosexuales, sino que intentan escapar de sus condiciones precarias con la prostitución. En esta actividad no se dan muchos casos de proxenetas. Más bien suelen ser hombres que van por libre. Sin embargo, también hay muchos casos de menores que se venden a cambio de unos euros y es aquí donde no existe control policial alguno. La prostitución masculina en Jaén se hace en la calle y aún no existen locales que la ofrezcan.