El equipo de gobierno de Montblanc (AM-PSC-ICV y CiU) se opone a la apertura de un prostíbulo en la localidad, lo que ha acarreado un litigio con los promotores del futuro establecimiento, la sociedad Leukos 3.000. El ayuntamiento ha aprobado crear una tasa específica de 60.000 euros aplicable a quien quiera emplazar en el municipio un local de estas características.
El alcalde, Josep Maria Campdepadrós, ha dejado claro que "es una actividad que no interesa, sobre todo después de que ha pasado más de una década desde que aquí no se ejerce la prostitución". Joan Llort, concejal de Gobernación, ha justificado que se fije un nuevo tributo y ha hablado de prevención. "No sabemos si se pueden producir ciertos problemas de seguridad y hay que estar preparados", afirma.
Para Antonio López y Carme Benaiges, que impulsan el negocio, "se trata de impedimentos para poner en marcha una empresa que es legal". Leukos 3.000 compró Lo Collet, un local con licencia de sala de fiestas que data de 1999. Es una nave de 160 metros cuadrados ubicada a la entrada del pueblo, en la carretera que conduce a Guàrdia dels Prats. "Si el edificio estuviera ubicado en otra parte menos visible de Montblanc, estoy segura de que no hubiéramos encontrado problemas", comenta Benaiges.
CRÍTICAS
Antonio López asegura que al pedir el certificado urbanístico para la actividad se les respondió que el plan general de ordenación urbana no lo contemplaba, aunque recurrieron "porque se trata de una zona de ocio y un prostíbulo es compatible con esta calificación".
La Asociación Nacional de Empresarios de Locales de Alterne criticó ayer la actitud del ayuntamiento, que calificó de "injusta y discriminatoria". Los servicios jurídicos de la entidad insistieron en que "las licencias son actos reglados y nada prohibe abrir un club". También censuró "el entorpecimiento del proceso para ponerlo en marcha".