Según ha informado la policía catalana, la organización criminal, dirigida por Yuri P., de 41 años, un ex militar albanés residente en Calonge (Girona), se da totalmente por desarticulada en España, por lo que se ha requerido al juez que ordene la detención de todas las personas implicadas en la captación de las chicas en su país de origen, sobre todo en Rusia.
A la espera de recibir la confirmación oficial de la Interpol, los Mossos han informado de que todos los indicios apuntan a que esta organización ahora desarticulada tenía bajo su control a unas 40 chicas, una de las cuales es una de las cinco prostitutas que el camionero alemán Volker Eckert confesó haber asesinado.
En concreto, esta prostituta fue la que se encontró el 1 de marzo de 2005 en Sant Sadurní d'Osomort (Barcelona), después de que el camionero la recogiera en Figueres (Girona), que es la ciudad donde el grupo desarticulado distribuía por toda la Costa Brava a las chicas que llegaban de Rusia.
Tras asesinarla, y mientras se dirigía hacia Vic (Barcelona), donde tenía que descargar la mercancía que llevaba, el camionero arrojó el cadáver de la prostituta por un pequeño barranco al lado de la carretera, en el Eje Transversal.
Volker Eckert, de 47 años de edad y vecino de Hof (Alemania), fue detenido en Alemania tras reconocer ser el autor del asesinato entre 1999 y 2006 de cinco prostitutas, tres de ellas en Cataluña, concretamente en Hostalric (Girona), Sant Sadurní d'Osomort (Barcelona) y Maçanet de la Selva (Girona), y dos en Francia.
La organización desarticulada ahora disponía de dos personas en San Petersburgo (Rusia) dedicadas a la captación de chicas con problemas económicos o familiares, a las que ofrecían trabajo en España, a cambio de 2.000 euros en concepto de gastos de viaje y de pasaportes falsificados o manipulados.
Una vez que llegaban a España, el jefe de la organización, Yuri P., les obligaba a ejercer la prostitución en la carretera o en un club, y les exigía la mitad de sus beneficios.
Las chicas, que eran constantemente amenazadas y agredidas para evitar posibles fugas y que no pasaban ningún control médico de forma regular, no tenían libertad de movimientos, ya que hasta que la organización no les tenía confianza no les permitía salir de los hostales donde se alojaban sin el permiso del jefe.
Los siete detenidos, en las localidades de la costa de Girona de Figueres, Calonge y Platja d'Aro, son los albaneses Yuri P., de 41 años, y Ervin S., de 33 años; los rusos Dimitry K., de 35 años, Violleta K., de 22 años, y Yulia D., de 30 años; la kosovar Ylber G., de 23 años, y el armenio Eduard M., de 20 años.
Los siete detenidos, que ya han pasado a disposición del juzgado de Instrucción de Figueres (Girona), están acusados de ser presuntos autores de los delitos de coacción a la prostitución, de lucrarse con la explotación de la prostitución, de inmigración clandestina con finalidad sexual, de falsificación documental y de asociación ilícita.
Además, el armenio Eduard M. es el propietario del club de Calonge "Avion", uno de los clubes donde trabajaban las prostitutas en el que, en el momento de la detención, había 14 chicas, de las que tres estaban en situación irregular.
Según los Mossos, la operación policial se ha tenido que precipitar debido a la aparición de otra banda organizada, también dedicada al tráfico de prostitutas, que se ha enfrentado al grupo desarticulado para lograr el control sobre un tramo de la carretera N-II en Girona.
La investigación, que ha dejado totalmente al descubierto el entramado de la organización, tanto en España como en Rusia, continúa abierta por lo que, según los Mossos, no se descartan nuevas detenciones.