Las viviendas y los solares abandonados, cada vez más frecuentes en los entornos del cementerio de Montjuïc, se han convertido en refugio de mujeres que ejercen la prostitución y también de toxicómanos, según denuncian vecinos y comerciantes de la zona. "El aspecto y comportamiento de estas mujeres nos hace pensar que se prostituyen a cambio de poder obtener un poco de dinero para el consumo de drogas", comenta Ramón Anglés, vecino de la calle Nostra Senyora de Port. Cerca de su casa, precisamente, hay una casa deshabitada donde se refugian prostitutas, toxicómanos e indigentes.
La presencia de estas personas está creando inseguridad en el barrio, según alertan los propios vecinos. "Las prostitutas trabajan tanto de día como de noche, de manera que te las encuentras en cualquier momento", denuncia Anglés. "Por la zona cada vez hay más niños que van a la escuela que hay en el barrio y cada día han de pasar por medio de este espectáculo", alerta Mercé, otra vecina. "Cada día, y también a cualquier hora, puedes encontrarte un toxicómano punchándose en medio de la calle", añade, a la vez que asegura que en los alrededores de las viviendas abandonadas del barrio se acumulan las jeringuillas sin que nadie las recoja.
Más seguridad
Vecinos y comerciantes se han dirigido al Ajuntament para pedir la limpieza de los solares abandonados y el derribo de las casas tapiadas. También han solicitado más presencia de los agentes de seguridad y la aplicación de programas sociales de mediación para atender a los drogodependientes que se han instalado en el barrio.
De momento, el Plan de Acción sobre Drogas del Ajuntament ha movilizado a su equipo de educadores sociales, que están derivando a la mayoría de toxicómanos de la zona al autobús que la Cruz Roja tiene situado cerca del Paseo de la Zona Franca para que se acojan a un programa de metadona. Fuentes del distrito de Sants-Montjuïc, que aseguran estar al corriente del problema, confiesan que a pesar de encontrarse con "muchas dificultades" están poniendo "todos sus esfuerzos" en encontrar una solución a las quejas vecinales.
De hecho, vecinos y comerciantes de los alrededores del cementerio de Montjuïc han presentado ya diversas cartas al Ajuntament solicitando una solución a su problema. "Pero la respuesta no llega", se lamentan. "Ya no creemos en los responsables municipales y hemos perdido la confianza en las acciones colectivas, como por ejemplo la recogida de firmas. Las que hemos hecho hasta ahora parece que no hayan servido para nada", destaca tajante Carmen Flores, que además de vivir en la zona regenta un bar donde en varias ocasiones las chicas que ejercen la prostitución en la calle han entrado para asearse o pedir algo de dinero.