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COMUNICACIÓN Y PRENSA
N O T I C I A S
Solo cuatro de los 10 distritos se salvan del sexo en la calle
[ El Periodico.com 26/11/2007 ]

La prostitución callejera no ha cedido ni una sola de las calles en las que las mujeres negocian con su cuerpo. Un exhaustivo paseo nocturno por la ciudad revela que zonas como la plaza de las Glòries se consolidan con oferta diaria, mientras que en tramos polémicamente concurridos como la ronda de Sant Antoni la presencia de mujeres es ahora menor y su actitud mucho más discreta.
Empezar por los distritos en los que no hay oferta sexual callejera es una manera sencilla para describir este mapa singular. Las calles de Gràcia, Horta-Guinardó, Nou Barris y Sant Andreu se mantienen inmunes a las prostitutas. ¿Por qué? La respuesta no es sencilla. Y la tienen las mujeres que no han visto ningún punto de interés en el que colocarse.

Frente al teatro Nacional
La plaza de las Glòries es el último triunfo ganado por las prostitutas al callejero. Hace tres años, alguna joven empezó tímidamente a colocarse junto a la marquesina que hay frente a los Encants. Hoy el punto, de tráfico constante de vehículos y con tramos desamparados en los que poder hacer el servicio en el coche, está consolidado y ha ampliado sus tentáculos a la avenida de la Meridiana, frente al Teatre Nacional.
En los alrededores del Parc de la Ciutadella, hay un grupo de transexuales fijo en Wellington y norteafricanas que se asienta en Icària, frente a la Vila Olímpica. En el distrito de Les Corts, las mujeres se han dispersado por dos razones: la carpa de Movistar instalada en el campus universitario genera mucho tránsito nocturno los días de concierto en la zona en la que trabajan los transexuales. Y la conversión en párking del terraplén que había frente al Camp Nou las ha obligado a dispersarse y su presencia bordea el Hotel Juan Carlos I, adentrándose en L'Hospitalet.
En el centro de l'Eixample, la presencia de mujeres es tan antigua como discreta. Pocos vecinos de la avenida de Josep Tarradellas saben que hay un par de mujeres que ejercen la prostitución, como las hay en la calle de Londres con la avenida de Sarrià, y como las sigue habiendo en la esquina de la Rambla de Catalunya con Aragó.

Trnasexuales en la rambla
En Sants-Montjuïc la prostitución la ejercen toxicómanas junto al cementerio. En la ronda de Sant Antoni hay menos mujeres que años atrás y con una actitud más discreta. La Rambla es territorio de las norteafricanas en el primer tramo y de las transexuales, al final. Y es en las calles de Robadors y Sant Ramon, en el Raval, donde la prostitución callejera muestra su lado más sórdido. Decenas de mujeres magrebís, orientales, latinoamericanas, de países del Este y españolas se agolpan y comparten milímetros de acera.