El sexo es el segundo negocio más lucrativo en el mundo después del tráfico de armas y por delante del narcotráfico.
P. Rodríguez
madrid- Pese a los planes del Gobierno contra la explotación sexual, la realidad es que el negocio del sexo es estable a pesar de la crisis. En los últimos años esta actividad ha tenido un enorme crecimiento, en parte, por la proliferación de mafias que trafican con mujeres. Traducido a euros, quiere decir que los españoles se gastan 50 millones al día en prostitución, y que el negocio mueve 18.000 millones al año, según datos de la Asociación de Empresarios de Alterne.
Aunque las cifras no oficiales apuntan a que en España hay 300.000 prostitutas, expertos que comparecieron en la ponencia constituida en el Congreso de los Diputados contabilizaron poco más de 100.000. La Guardia Civil efectúa inspecciones periódicas en los clubes de alterne, gracias a lo cual hay un «censo» bastante fiable de las mujeres que ejercen en estos locales: 96.000. Alrededor de 6.000 trabajan en la calle (aunque las cifras son muy aproximadas) y no hay ningún dato sobre las que ejercen en viviendas. Es difícil saber cuántas meretrices ejercen de manera voluntaria, pero alrededor de 20.000 mujeres son víctimas de la explotación sexual cada año en España.
Ganancias en todo el mundo
De acuerdo con la ponencia del Congreso para estudiar la prostitución en España, el negocio del sexo es el segundo más lucrativo a nivel mundial, después del tráfico de armas y por delante del narcotráfico. En concreto, la prostitución reporta anualmente unas ganancias de entre cinco y siete billones de dólares y moviliza a unos cuatro millones de personas en todo el mundo.
En nuestro país, más del 90 por ciento de las mujeres que ejercen la prostitución son extranjeras, de acuerdo con datos de la Guardia Civil y, alrededor de la mitad, iberoamericanas. Problemas económicos o la imposibilidad de encontrar trabajo por estar en situación irregular son las causas que las empujan a este trabajo.